ACLARANDO

25 mayo 2011

Historia de la venta de lotes en Playa Delfines, Cancún.

Filed under: Playa Delfines — Uluapa Sr @ 8:18
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La historia detrás del fraude.

Isela Serrano – Luces del Siglo.

25 de abril del 2011

 2005

El 18 de octubre de 2005, FONATUR abrió una licitación pública internacional para ofertar cinco lotes con fecha de venta al 14 de noviembre por 315 millones de pesos.

Dos eran lotes hoteleros 56-H y 56-A3 con una superficie de 32 mil800.22 metros cuadrados. Dos eran en la zona de club de playa 56-L, 56-K con una superficie de 13 mil039.17 metros cuadradosy uno comercial 56-A4 de 3 mil581.24 metros cuadrados.

Los lotes hoteleros poseían un uso de suelo TH12 (Turístico hotelero) de 20 niveles, los de club de playas eran S.1.1, con cero densidad y un nivel, mientras que el lote comercial mixto era C-4 con densidad cero y 5 niveles.

A su paso por las costas de Quintana Roo, el huracán Wilma arrancó lo mismo estructuras de hoteles que la arena blanca de Cancún, destrozó la ciudad y puso al descubierto la fragilidad de la inversión en el destino turístico. Ante el desastre, se requería generar confianza a la inversión, dar un mensaje de certeza y confianza a los capitales.

Un documento oficial del 14 de noviembre de FONATUR establece que el organismo adjudicó los terrenos en cuestión a la compañía Inversiones Punta del Morro, que era representada por la firma Bi&Di Internacional.

Tras la venta, se creó Bi&Di Real Estate de México, con lo cual, la empresa extranjera, ahora “mexicanizada”, podría gozar de mayor libertad de los predios en zonas de playas.

En aquellos días, el presidente de la organización no gubernamental Ciudadanet, Max Vega Tato, ponía el dedo en la llaga al exigir que se revisara la adjudicación de terrenos a italianos a pie de costa, su voz no tuvo eco aunque el tema siguió abonando tensiones.

2007

Fue abordado por FONATUR en la tarjeta informativa de la sesión ordinaria 183 del Comité Técnico celebrado el 29 de junio de 2007.

El titular de FONATUR de aquel entonces, Miguel Gómez Mont, el autonombrado “amigo del presidente Calderón” que a su llegada denunció corruptelas en FONATUR y emprendió casi desde sus primeros minutos una campaña de desprestigio contra John McCarthy. El mismo funcionario que adquirió fama cuando fue destituido por protagonizar escenas de conato en el marco del Mundial de Futbol, Sudafrica 2010 (1).

La tarjeta informativa hacía referencia a la oposición de ciudadanos de Cancún para la emisión de la licencia de construcción del proyecto antes denominadoLa Herradura, o Bi&Di con lo cual, FONATUR, tendría que devolver los 300 millones de pesos que generó de la venta de los cinco lotes.

(En junio del 2007) Ciudadanos inconformes comandados por conductor del programa “Sin nombre” de radio Turquesa Fabricio Rechy (2) emprendieron marchas de inconformidad por las calles de Cancún. Rechazaban la amenaza de reducir de un kilómetro a40 metrosla playa pública de Delfines, hasta ahora, unos de los únicos accesos que tiene la ciudadanía para disfrutar la arena blanca y el mar color turquesa.

Las muestras de repudio y manifestación no se hicieron esperar. Quienes conocieron al ciudadano Fabricio Rechy (2) recuerdan que fue él quien pagó, de su bolsillo, las copias fotostáticas con el despliegue de firmas ciudadanas (N.R. Aclaración de Fabricio: “el pago de las copias fotostáticas NO salió de mi bolsillo, como ahí se escribe. Dichas copias fueron donadas por la empresa SHARP, cuyos voluntarios, al igual que miles de ciudadanos, se encontraban inconformes con la venta y construcción en terrenos de nuestra Playa Delfines.”) El material fue enviado en cajas de cartón vía DHL-Cancún a la residencia oficial de Los Pinos del presidente Felipe Calderón. (N.R. Para Fabricio, aparentemente tuvo un costo mayor porque su programa salio del aire pocos días después, el motivo no lo supe pero lo supongo)

Ante las muestras ciudadanas, el alcalde de Cancún, Francisco Alor Quezada, declinó realizar la aprobación de cambios de uso de suelo del proyecto condominal y abrió la puerta para que FONATUR donara los terrenos las playas públicas al municipio.

En medio de la controversia, el ex gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, aceptó que FONATUR devolvió al grupo de inversores el dinero de la transacción. Fue un lapsus. No se refería al proyecto citado sino a un proyecto vecino Bay View Grand pero la declaración añadió argumentos para continuar en la maraña de enredos discursivos entorno al proyecto.

De acuerdo con el documento DAC-0C0-661-65, FONATUR, en voz de su director adjunto de comercialización, Oscar Camacho Ortega, dio por sentado que sería antes del 17 de noviembre de 2007 (3) cuando el grupo italiano tendría listo el cambio de uso de suelo.

En un acto anormal a todas luces, al grupo inversor se le prometió casi lo imposible y ellos lo creyeron, aún sin recibir las copias del supuesto cambio, y sólo bajo el argumento que éstas serían utilizadas para efectuar más trámites ante el INAH.

El 14 de noviembre FONATUR se comprometió a devolver el dinero de los terrenos del proyecto si no se lograban obtener los cambios de uso de suelo.  Como todo indicaba que sería un hecho obtener las modificaciones, la oferta de la devolución quedaba anulada.

Sin embargo, debido a que el proyecto incumbía a otras instancias, los italianos tenían que conseguir los permisos, licencias de construcción, Manifestaciones de Impacto Ambiental y demás, la firma debía obtener dichas autorizaciones.

Una semana después, Fonatur ofreció a los empresarios implicados gestionar ante el municipio los cambios de uso de suelo.

Fue el director de Desarrollo Urbano de aquel entonces, Heyden Cebada, quien emitió un documento con fecha 17 de noviembre, donde sostenía que el cambio era factible, aunque dicho documento no era en sí mismo una constancia de los cambios de uso de suelo.

La dirección de Desarrollo Urbano recomendaba a Fonatur corregir la situación.

El 19 de diciembre de 2005 se constituyó Real Estate de México, y fue hasta el 3 de febrero de 2006, que se firmó la escritura de los cinco lotes ante el Notario Público 20 de Cancún, Benjamín dela Peña. Elmonto era 299.364 millones de pesos. Sin embargo, dichas escrituras se entregaron con usos de suelo diferentes a lo que estipulaba originalmente  Fonatur. Fue el ayuntamiento quien notificó que la escrituración de los lotes no correspondían a los usos de suelo.

La firma presentó el proyecto y Desarrollo Urbano informó que no correspondía a los usos de suelo de esos terrenos.

En septiembre de 2007, Bi&Di obtuvo del Fonatur, liderado por Manuel Conde Canto, primo hermano del gobernador Félix González Canto, un documento que destacaba la “viabilidad” de las tan deseadas modificaciones.

El tema se reabrió cuando la empresa se percató que alguien mentía.   Contrató a una firma de abogados para analizar el proyecto basados en el Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) y el Programa de Desarrollo Urbano vigente en 2005.

El dictamen confirmó lo que los desarrolladores temían: no era factible el proyecto debido a que “ningún terreno contaba con uso de suelo TH12”. El diagnóstico no daba pie a las dudas: “Bi&Di había sido víctimas de un fraude institucional de FONATUR”.

2009

La llegada del alcalde perredista Gregorio Sánchez Martínez al municipio Benito Juárez trajo nuevos brios y los inversores no dudaron en acercarse al perredista; quien les prometió buenas noticias. No fue así, durante su administración, FONATUR fue demandado por los empresarios italianos y el escándalo del supuesto fraude estalló.

De acuerdo con declaraciones hechas a Notifórmula 7AM, el director del Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda (IMPLAN) Carlos Díaz Carvajal, el proyecto tenía tantas irregularidades que alcanzaban, incluso, a una notaria que avaló usos de suelo falsos o no vigentes. Encontraron además que los parámetros urbanos que la empresa adjudicaba a la clave TH12 no correspondían a los que aplicaban de acuerdo con el POEL y el PDU.

2011

Julián Ricalde, el nuevo alcalde de Cancún hereda en 2011 enredos jurídicos y legales, será él quien defina qué camino tomar, si defiende o no playa Delfines como patrimonio de la ciudadanía, si hace alianzas con Fonatur y el grupo italiano, y sobre todo, es el funcionario público que ante sus manos tiene el futuro de Cancún, la ciudad que, como pronunció durante su discurso de toma de protesta, “es víctima de su propio éxito, primero joya y modelo exitoso de planeación, hoy un grito desesperado de rabia”.

Notas aclaratorias:

(1) Decia Alemania, cuando el hecho ocurrio en el mundial de Sudafrica en el 2010.

(2) Se corrigio el nombre de Fabricio Rechy.

(3) La nota original dice 2005, pero los hechos narrados ocurrieron en el 2007.

***

Esta nota es un fragmento del artículo: “Ni yo ni FONATUR cometimos fraude”: John McCarthy, de Isela Serraño publicado por Luces del Siglo el 25 de abril del 2011.

1 comentario »

  1. Hola. Estamos interesados en el seguimiento al este caso. ¿Podrían orientarnos de dónde obtener la información última al respecto?
    Felicidades por este espacio.

    Comentario por M G — 11 enero 2012 @ 12:04 | Responder


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